sábado, 2 de febrero de 2008


Como sueños escondidos
que escapan a la conciencia ,
me siento gris.
No se que luz traspasa mis sentidos,
que dolor invade mi presente.
que traición se esconde
a la vuelta de la esquina .
Querría ser invisible y dormir,
que nadie supiera mi existencia.
encogerme en un rincon,
para que el polvo
cubriera mi memoria
Hace días que nadie acude a mi llamada
y enfrento mi furia solitaria.
a una imagen dolorida
La indiferencia me ahoga.
el llanto me humilla
Y el papel me huye
Es sentimiento enfebrecido
Que acosa y repele al mismo tiempo.

3 comentarios:

andres dijo...

señorita, acabas de describir como me siento, y veo reflejado en tu poema que es lo más triste

Anónimo dijo...

Me acabo de ver reflejado en tu poema, me veo en esa esquina cada dia.

Anita dijo...

Queramoslo o no, la invisibilidad de todas formas nos traspasa, desde el silencio, el bullicio se siente tan distinto.

Me gustó mucho tu espacio, un abrazo,

Anita