
Desde que te has ido
he visto amanecer en soledad
entre el susurro del silencio
y el ruido cotiano de la prisa.
Desde que te has ido
los días se tiñen de pereza
y las tardes son lentas y vacías
cuando recuerdo tanta vida
derrotada,... ¡tan amada!.
Cuando tu estabas
no había desencanto
y la tristeza no espiaba
airada en mi ventana.
Cuando tu estabas,
la risa estallaba en la mirada
y no había dolor sin compañía.
Ahora me instalo en la frontera
entre el recuerdo y el olvido
y finjo que todo permanece.
......Como antes